‘Black Mirror 3×02: Playtesting’, la ira impuesta

Crítica

The Way Out MagazineSeries‘Black Mirror 3×02: Playtesting’, la ira impuesta
octubre 23 , 2016 / Escrito por Antonio Sánchez Marrón / Series /

‘Black Mirror 3×02: Playtesting’, la ira impuesta

El segundo capítulo de la tercera temporada de Black Mirror venía avalado por el presunto buen hacer de Dan Trachtenberg en la secuela de Monstruoso. Confinado a los designios de Abrams, el cineasta se desenvolvió como pudo en una complicada tarea, superar lo planteado por una cinta que dejó poso en un género tan manido como el found footage. Trachtenberg, con tan solo un largometraje, se pone frente al capítulo que puede convertirse en el más complejo de la temporada.

De una forma un tanto exacerbada, el cineasta pone su objetivo a seguir a un joven norteamericano que sale de casa de sus padres y se embarca en un viaje de autodescubrimiento con consecuencias nada agradables. Pero, con el paso de los minutos, irá descubriendo nuevas formas de conseguir dinero que le salve de más de un problema en tierra extraña. Trachtenberg echa a perder con prontitud la valía de una buena premisa. El joven entra en una extraña mansión, propiedad de un magnate de los videojuegos, donde comenzará una trayectoria como testeador que le llevará a ampliar su propia realidad.

Entre director y guionista se encargan de estropear la validez de una idea que va deconstruyendo las mismas capas neuronales que Christopher Nolan estudió con mayor acierto en Origen. Tampoco le sienta bien la referencia a Matrix, ni tan siquiera ser una película con un gran número de tópicos del cine de terror más fácil. El festival de gritos organizado en el último acto no compensa tras llegar a la conclusión, la resolución de conflicto más atropellada posible para una catastrófica experiencia.

Sigue leyendo...