‘Eternité’, melodrama inconexo

Crítica

The Way Out MagazineCine‘Eternité’, melodrama inconexo
diciembre 15 , 2016 / Escrito por Jesús Villaverde Sánchez / Cine /

‘Eternité’, melodrama inconexo

Amor y muerte. Dos motores de cambio que actúan desde el inicio de los tiempos y lo harán hasta el último aliento. También son las fuerzas de acción de Eternité, último trabajo de Tran Anh Hung, basado en la novela de Alice Ferney, de la que, suponemos, incorpora el cineasta la irritante (por repetición) voz en off.

El autor de la venerada Cyclo, León de Oro de Venecia en 1995, regresa con un universo repleto de pretensiones. Pese a ello, su mirada hacia los devenires amorosos y vitales de cuatro generaciones de la misma familia se convierte muy pronto en un melodrama al uso. La música no cesa, salvo en escasas secuencias (sexo, muerte y compromiso) y la colorista fotografía de Ping Bin Lee –habitual del propio director o de figuras como Hou Hsiao-Hsien o Wong Kar-wai– permanece como una isla con respecto al resto de los elementos.

Tran Anh Hung construye la historia a través de una puesta en escena que se apoya en sugerentes movimientos de cámara, un buen uso del encuadre y el reencuadre y una jugosa simbolización en torno a los espejos como aviso de la multiplicidad de capas que componen el conjunto. Sin embargo, más allá de su labor como realizador, la escritura lastra la propuesta a golpe de trenzar las situaciones hasta la confusión. La genealogía termina por resultar prácticamente indescifrable, y tampoco ayudan los numerosos flashbacks que se insertan en la narración, que además transcurren sin ninguna modulación tonal o rítmica y de forma deslavazada.

Pese a no sobrepasar los 120 minutos, Eternité padece un agudo mal de reiteración (sobre todo en la representación de las muertes) que no le favorece en absoluto. El artífice de la obra sobrevuela con su cámara a cuatro generaciones, tres si tenemos en cuenta que la presente es simplemente el esbozo que sirve para emparentar la cinta con el presente (?) a través del epílogo. Un anexo final que llega sin apenas maridaje con el resto, como un verso sin rima y de métrica desproporcionada. Como emblema impostado de una transición entre épocas, fuerzas y mujeres que nunca fueron correlativas.

 

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