‘Júlia ist’, la metamorfosis

Crítica

The Way Out MagazineCine‘Júlia ist’, la metamorfosis
junio 17 , 2017 / Escrito por Jesús Villaverde Sánchez / Cine /

‘Júlia ist’, la metamorfosis

Cuando Gregorio Samsa se despertó una mañana después de un sueño intranquilo, se encontró sobre su cama convertido en un monstruoso insecto.” ¿Y qué es madurar sino una metamorfosis? Quizás las palabras de Kafka sean más abruptas de lo que es el cambio que transcurre entre la adolescencia y la edad adulta. Sin embargo, como muestra Elena Martín en su primer largometraje, Júlia ist, ese periodo está claramente edificado en torno a una transformación.

Con una exquisita asimilación de referentes, Elena Martín dirige e interpreta a una chica que viaja a un Erasmus a Berlín para desbaratar todo lo que se pretendía su futuro. En su debut tras la cámara, resuenan nombres tan potentes como Mia Hansen-Løve (el río de Un amour de jeunesse, la noche de Edén), Lena Dunham y sus Girls o los 10.000 km de Carlos Marques-Marcet. No obstante, la firma de Martín es incuestionable. El interesante uso del montaje, los silencios y los primeros planos otorgan elegancia en la puesta en escena y convierten a la cineasta en uno de los nombres a seguir.

Existe un detalle en la película que habla por sí mismo de la inteligencia de Elena Martín como directora. La arquitectura. Un catalizador de como la protagonista se está edificando a sí misma. Bajo la piel de Júlia cohabitan dos identidades: es una cuando se marcha y otra cuando regresa (magnífico epílogo, que vuelve a demostrar la sutilidad de la debutante). Ha tenido lugar un amanecer, el despertar de la personalidad adulta. Ese viaje que tan bien consiguió representar Andrea Arnold en American Honey (2016) y que Elena Martín replica en Júlia ist con insultante lucidez. No hay duda de que llegará a Ítaca, pero tampoco de que, con estos indicios, lo importante será el camino.

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